Fija, mixta o variable

Compara cómo cambia el riesgo, no solo la primera cuota

Cada modalidad distribuye de forma distinta la estabilidad, la incertidumbre y el coste durante la vida del préstamo.

F

Hipoteca fija

Mantiene el tipo pactado durante toda la vida del préstamo. Facilita la planificación, aunque la cuota inicial puede ser superior.

Calcular cuota →
M

Hipoteca mixta

Combina un primer periodo fijo con una fase variable. Debe analizarse la cuota inicial y el posible cambio posterior.

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V

Hipoteca variable

La cuota se revisa según el índice de referencia y el diferencial. Puede bajar o subir durante el plazo.

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Qué debe compararse

Cinco preguntas antes de elegir

¿Qué cuota puedo soportar?

La cuota inicial debe dejar margen para gastos, imprevistos y cambios de ingresos.

¿Necesito estabilidad?

Una persona con poco margen puede valorar de forma distinta el riesgo de una subida.

¿Cuánto cuestan las vinculaciones?

Un interés menor puede no compensar si obliga a contratar productos caros.

¿Voy a amortizar antes?

Comisiones, flexibilidad y horizonte real de permanencia pueden cambiar la elección.

¿Qué ocurre después del periodo inicial?

En las mixtas debe calcularse la cuota del tramo variable, no solo la promoción de entrada.

¿Cuál es el coste total?

TAE, seguros, comisiones, apertura y servicios asociados deben formar parte de la comparación.

Compara las modalidades con tus propios números

Utiliza el mismo importe, plazo y ahorro para ver cómo cambia la cuota de cada alternativa.

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